Google acaba de lanzar su primer altavoz inteligente en seis años, el Google Home Speaker, con un enfoque claro: ser el buque insignia de Gemini, su nueva plataforma de IA conversacional. Pese a su precio accesible de $99.99 y un hardware elogiado por expertos como Jennifer Pattison Tuohy de The Verge, la estrella del show —la asistente— parece estar lejos de su mejor versión.

Diseño y sonido: lo que sí funciona

El altavoz marca un reinicio para Google en un mercado dominado por Amazon y su Alexa. Con materiales premium y un perfil discreto, apuesta por ser un dispositivo centrado en la calidad acústica antes que en llamar la atención. Ideal para quienes buscan un asistente que también sea buen compañero musical.

Gemini: la promesa (aún) incumplida

El problema llega cuando se interactúa con Gemini for Home. Según los primeros análisis, la IA se siente “inacabada” y lenta en respuestas básicas. Un golpe bajo para Google, que busca posicionar a Gemini como alternativa seria a Alexa y el asistente de Apple.

¿Por qué importa?

El lanzamiento refleja la apuesta de Google por revitalizar su ecosistema doméstico, pero también expone su debilidad: mientras competidores integran IA generativa de forma más sólida, Gemini parece quedarse atrás en la carrera por el control vocal del hogar inteligente.

De aquí a fin de año, Google tendrá que demostrar si puede mejorar Gemini con actualizaciones. Si no, este altavoz —por buen hardware que tenga— podría quedarse como un dispositivo bonito pero incompleto en un mercado que exige cada vez más a las asistentes.