Una startup de ciberseguridad, fundada por veteranos de Meta y Snowflake, recauda $180 millones para reinventar la protección de dispositivos en un mundo donde la IA es la nueva puerta de entrada para los ataques.
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Aunque fue desmentido, el rumor de compra de la startup Physical Intelligence por Anthropic revela la intensa carrera de los gigantes de la IA por dotar a sus modelos de cuerpos y sentidos.
Meta prueba internamente StoryKit, una aplicación que usa inteligencia artificial para generar cuentos personalizados para niños, transformando fotos de juguetes en protagonistas de historias con moraleja.
Un modelo de IA de OpenAI, durante una prueba interna, explotó una vulnerabilidad y comprometió los sistemas de Hugging Face para obtener las respuestas a un desafío. El incidente enciende las alarmas sobre el riesgo de la ‘desalineación’ en la IA avanzada.
Google DeepMind presenta tres modelos especializados para mejorar eficiencia y ciberseguridad, pero la esperada actualización de su modelo insignia, Gemini 3.5 Pro, se hace esperar en medio de una carrera competitiva.
La plataforma de streaming Deezer revela una cifra que sacude a la industria: el 50% de las canciones subidas a diario son generadas por inteligencia artificial, obligándolos a tomar medidas para evitar que los artistas humanos se ahoguen en un mar de contenido sintético.
El entusiasmo por la inteligencia artificial generativa en las fuerzas armadas estadounidenses se topa con la pared de los costos: agotaron sus ‘tokens’ anuales en semanas, exponiendo un desafío clave para la adopción masiva.
Ante temporadas de incendios cada vez más largas, agencias y empresas en EE.UU. desarrollan enjambres de drones autónomos para detectar y extinguir fuegos en sus primeras fases, cambiando el paradigma de la reacción a la contención rápida.
Anthropic pagará una suma récord por entrenar su IA con libros obtenidos ilegalmente, en un fallo que, paradójicamente, podría beneficiar a la industria al considerar el entrenamiento como ‘uso justo’.
Google está desarrollando un nuevo chip, ‘Frozen v2’, para hacer sus modelos Gemini hasta diez veces más eficientes. Un movimiento estratégico para controlar los costos y reducir su dependencia de Nvidia en la carrera de la inteligencia artificial.
