OpenAI busca adaptar ChatGPT para familias y niños, una señal de que la IA generativa quiere pasar de la oficina a la sala de estar, enfrentando nuevos retos de seguridad y competencia.
La insaciable demanda de inteligencia artificial está obligando a las grandes tecnológicas a construir centros de datos a un ritmo récord, disparando sus emisiones de carbono y poniendo en jaque sus promesas de sostenibilidad.
Una nueva función de la empresa Facewatch permite a tiendas como Sainsbury’s notificar a la policía en tiempo real sobre la presencia de presuntos delincuentes, desatando una tormenta de críticas de grupos de derechos civiles.
La Unión Europea advierte a Meta que debe rediseñar las funciones adictivas de sus plataformas o arriesgarse a multas que podrían ascender al 6% de su facturación global, poniendo en jaque sus inversiones en IA.
Meta ha eliminado una función de IA en Instagram que permitía modificar cualquier foto pública sin el consentimiento del autor, reconociendo el fracaso de una herramienta que cruzó una línea roja de privacidad.
Apple ha presentado una demanda contra OpenAI, acusando a ex-empleados de robar información confidencial para desarrollar el primer producto de hardware de la compañía de IA.
El fabricante de memorias HBM, clave para la IA, protagoniza la mayor salida a bolsa de una empresa extranjera en la historia de EE.UU., evidenciando el apetito insaciable por el hardware que impulsa la revolución.
La startup francesa Gradium asegura una ronda semilla récord con el apoyo de titanes tecnológicos para desarrollar voces de IA ultrarrápidas y competir directamente en Silicon Valley.
En un movimiento para disipar especulaciones sobre su alianza, OpenAI confirma que su nuevo modelo GPT-5.6 potenciará la suite de Microsoft Copilot 365, reafirmando una de las sociedades más importantes de la industria.
En un giro inesperado, el CEO de xAI admite su error sobre Anthropic, elogia su nuevo modelo y descarta perjudicarlos, revelando un masivo contrato de cómputo que une a los rivales.
