Olvídate de pensar en Uber solo para pedir un coche o comida a domicilio. La compañía está ejecutando una ambiciosa expansión para convertirse en una pieza central de tus viajes, integrando ahora reservas de hotel directamente en su aplicación. ¿Por qué importa? Porque Uber no está empezando de cero: busca capitalizar los 1.500 millones de viajes que sus usuarios ya realizan cada año fuera de sus ciudades de origen, transformando una herramienta de transporte en una plataforma de viaje integral.
La estrategia de las “tres patas”
La visión es clara y la articuló Sachin Kansal, el director de producto de la compañía. “Los viajes son, en mi opinión, la tercera pata del taburete: tuvimos los viajes en coche, luego añadimos Eats, y ahora estamos añadiendo los viajes completos”, explicó. Según reportó TechCrunch, esta nueva funcionalidad de hoteles llega de la mano de un gigante del sector, Expedia, lo que demuestra la estrategia de Uber: en lugar de construirlo todo ellos mismos, se asocian con los mejores para ofrecer integraciones profundas y de valor. No se trata de añadir una función más, sino de consolidar un ecosistema.
El poder de la suscripción
Esta expansión no ocurre en el vacío. Se apoya en la sólida base de su programa de suscripción, Uber One, que ya cuenta con 51 millones de miembros. Este club de fidelidad es el motor que impulsa la mitad de todas las reservas de la plataforma. La propuesta de valor es simple: la suscripción se paga sola rápidamente. “En el lado de las entregas, te toma de dos a tres pedidos para amortizar la cuota mensual que pagas”, señaló Kansal. Al añadir ahora hoteles, alquiler de barcos en Europa y funciones de “compra por mí”, Uber busca que salir de su ecosistema sea cada vez menos atractivo.
Mirando al futuro: datos y finanzas
Pero la ambición no se detiene en los viajes. En el horizonte de la inteligencia artificial, Uber está fortaleciendo su unidad AV Labs. Su objetivo no es necesariamente construir su propio coche autónomo para competir con Waymo (con quien, curiosamente, también se asocian), sino recopilar y ser dueño de valiosísimos datos de conducción. Al mismo tiempo, la empresa explora lanzar servicios financieros para sus conductores, repartidores y comercios asociados, abriendo otra importante vía de ingresos y fidelización.
A pesar de esta diversificación, Uber insiste en que no quiere caer en la trampa de la “super app”. “No estamos tratando de ser todo para todos”, afirmó Kansal. La estrategia parece ser la opuesta: en lugar de una navaja suiza con mil funciones mediocres, Uber aspira a ser una caja de herramientas selecta y potente para la movilidad y los viajes. El reto será mantener la simplicidad y la experiencia de usuario mientras su universo de servicios sigue creciendo.

