En un movimiento sin precedentes en la industria tecnológica, OpenAI ha planteado otorgar al gobierno federal estadounidense una participación del 5% en su capital accionario. Según reportó The Verge, esta estrategia busca crear alineación de intereses con las autoridades en medio de crecientes presiones regulatorias sobre la inteligencia artificial.
Un cheque en blanco con condiciones
La oferta, valorada en aproximadamente $2.130 millones al precio actual de la compañía ($42.600 millones), incluiría derechos de gobernanza limitados. Sam Altman, CEO de OpenAI, argumentó que “dar al público un interés financiero en la compañía sería la mejor manera de compartir los beneficios de la IA”.
El contexto regulatorio
La propuesta llega cuando la administración Trump aumenta el escrutinio sobre empresas de IA, preocupada por riesgos de seguridad nacional y manipulación de información. Solo en 2026, se han introducido 12 proyectos de ley para regular el sector.
Analistas ven esto como un intento de OpenAI de ganar influencia política mientras mantiene control operativo. La compañía, que recientemente lanzó GPT-5, enfrenta desafíos similares en la UE y China.
¿Modelo a seguir?
Si se concreta, este acuerdo marcaría un precedente para Big Tech. Microsoft y Google observan de cerca, pues podrían replicar el modelo en sus divisiones de IA. El gobierno tendría hasta septiembre para responder.
